Exposiciones

Exposición Cádiz – Junio 2013

LASKUT – Universo Imaginario – «El sueño de un artista» – ROMERO D. FRAN

Exposición 6 de junio – 13 de octubre 2013. Castillo de Santa Catalina. Cádiz.

Horario de apertura:
De lunes a domingo,    de 11′00 a 20′30 h.

Cartel de la exposición «Laskut – El sueño de un artista» de Romero D. Fran, Cádiz 2013

Laskut -Universo Imaginario- recoge una selección cuidada y equilibrada de su obra. Ofrece una visión panorámica de los temas que plantea, de las formas artísticas utilizadas por Romero D. Fran, de sus inquietudes, de su trayectoria personal, como hombre y como artista, nada convencional. ALCALA DE LOS GAZULES, CADIZ, SEVILLA, SAO PAULO y MADRID, son las etapas de un periplo vital que Romero D. Fran recorre con el espíritu de un niño que experimenta el sentido de la vida.

Exposición Antológica Septiembre 2010

Cartel de la Exposición Antológica de Romero D. Fran, artista de Alcalá de los Gazules, del 2 al 26 de septiembre de 2010

EL ARTISTA SE REENCUENTRA CON SUS RAÍCES

Romero D. Fran vuelve a casa, con los suyos, con una obra que habla de aquellos recuerdos que le han acompañado toda su vida. La exposiciòn antológica de Romero D.Fran, en septiembre de 2.010, nos devuelve al artista de Alcalá de los Gazules que ha querido compartir con los suyos todo el trabajo de su vida, su obra artística.

Vista de Alcalá de los Gazules, pueblo blanco de la sierra de Cádiz, con la torre de la iglesia y el castillo sobre el caserío

Es la primera exposición antológica de su obra, una selección cuidada y equilibrada, donde se quiere dar una visión panorámica de los temas que su obra plantea, de las formas artísiticas utilizadas por Romero D. Fran, de sus relaciones con los medios artísticos con los que convivió y de los que se alimentó, de sus inquietudes, de su trayectoria personal, como hombre y como artista, que no responde a un patrón preestablecido convencional. Si hay algo que distingue a Romero D. Fran de otros es su honestidad consigo mismo, su ascetismo y su afán por depurar su arte de todo artificio. Romero D. Fran siempre ha preferido un arte, de alguna manera puro, a otro tipo de arte, más comercial y acomodado.

Su obra es un continuo, desde sus comienzos hasta el día hoy. Si se contemplan sus dibujos primeros, sus collages o su pintura de aprendizaje, ya puede verse el afán de cierta ruptura con el realismo oficial, la tendencia a la depuración de lineas, sencillez de trazos, cierta abstracción en las formas, sincretismo de modos y de temas, pero sin abandonar nunca la más pura tradición del arte verdadero. El tiempo y el contacto con medios artísticos de vanguardia, primero en Sao Paulo, años 50, y después, a su regreso, en Madrid, mediados de los 60, le hace evolucionar y le ayuda a encontrar un camino propio, que mima y explora: la escultopintura. Es una forma de simplificar, unir y sintetizar dos medios con soportes tan distintos como el lienzo sobre superficie plana, la pintura, y el material en el espacio, la escultura. Romero D. Fran logra fundir ambos elementos. La escultopintura, que sintetiza aquello que mejor le define: ascetismo, arte puro, depuración de formas y simplicidad.

Edificio encalado de Alcalá de los Gazules con la lona de la exposición de Romero D. Fran sobre la puerta de arco
Vista de Alcalá de los Gazules, pueblo blanco de la sierra de Cádiz, con la torre de la iglesia y el castillo sobre el caserío

Alcalá de los Gazules

Es el lugar de su infancia,….y permanecerá así para siempre. El cielo, la tierra, y un horizonte que se extiende ante sí como una invitación al descubrimiento del mundo. Primeras impresiones que conforman el mapa de lo que será su posterior recorrido vital y artístico.

«Barco», pintura de Romero D. Fran: casco de barco rojo varado en la arena bajo un cielo azul con una avioneta amarilla

Cádiz

Cuando aún muy pequeño va por primera vez a la Capital, la gran ciudad, se produce un gran descubrimiento: el mar. El color azul, los barcos, el olor del agua salada. El puerto, las gentes que van y vienen, los viajeros de ultramar, todo lo hace suyo. Un mundo nuevo que aparece ante él y que nunca le abandonará, con la sugerencia siempre intuida de la búsqueda de un nuevo horizonte, esta vez más allá del gran océano.

Collage de Romero D. Fran: la Giralda de Sevilla recortada y superpuesta sobre una página de revista

Sevilla

La capital de Andalucía le abre las puertas a la mayoría de edad. Allí conoce gente de otros mundos distintos al suyo, el arte está en todos los rincones, también la mala fama y la golfería. Romero D. Fran lo ve, escucha y aprende. Mirando, encuentra a su mujer, una persona por la que aún hoy suspira. Sevilla la lleva en el alma, por natural.

Sao Paulo

No hay que recordar que en los años cincuenta del siglo pasado, Sao Paulo representaba la modernidad absoluta, la vanguardia. Allí se daban cita los artistas hispanos más conocidos, era lugar de debate de ideas, de creación, frenético y electrizante. Allí Romero D. Fran conoció de cerca el vértigo de ser artista y decidió aceptar el reto. Vino cargado del trópico: color, sabor, sensualidad, caos, desorden, ruído. Romero D.  Fran quería sintetizar todo en su interior y decidió regresar a casa.

Madrid

En Madrid encuentra un ambiente artístico muy distinto, menos bullicioso, más formal. Se siente extrañado, después del frenesí de Sao Paulo, pero, poco a poco, siente que este es su sitio, porque las ideas fluyen, ve que su obra crece sin parar, contempla que la técnica no tiene secretos para él. Comienza una etapa realmente creativa, en sucesivos períodos, correspondientes, también, con las ideas que inundaban aquel momento político-cultural del país.